miércoles, julio 13, 2016

Bosques no se deben restaurar con pinos

Agencia de Noticias UN.- Así lo manifestó el Dr. Rakan Zahawi, director de la Estación Biológica Las Cruces (Costa Rica), quien ha trabajado en reforestación de bosques húmedos durante toda su vida científica en países de Centro y Sur América como Honduras y Ecuador.


El investigador, quien estuvo de visita en la U.N. Sede Medellín, señaló que “el pino es un árbol muy usado por los ingenieros forestales, porque crece muy rápido y es muy comerciable, pero genera un problema de especies muy grande”. En tal sentido, explicó que en lugar de contar con 400 o 500 especies en un bosque tropical por hectárea, se tiene una sola especie en esa misma cantidad de terreno”.
Para el experto, desde el punto de vista comercial es una muy buena alternativa sembrar pino, pero va en contravía al tema biológico, pues esta siembra masiva de Pinus, nombre científico de la especie, no representa hábitat para las aves o murciélagos de la zona.
En realidad, lo que generan este tipo de siembras masivas, según Rakan Zahawi, es una gran obstrucción a la reforestación natural de las zonas, la cual consiste en sembrar pequeñas cantidades de árboles y dejar que las aves dispersoras de semillas completen el trabajo.

La reforestación natural de una zona puede tardar entre ochenta y cien años, según los daños del suelo, por lo que en algunas ocasiones se hace necesaria la intervención humana para la recuperación de estos lugares.
Por lo general, para reforestar áreas devastadas por tala indiscriminada o incendios, se recurre a la siembra de árbol por árbol, cubriendo el total de la zona con especies listas para su crecimiento.
Pero esto tiene un problema, según el doctor Zahawi: los altos costos que esta técnica genera, además de correr el riesgo de que las especies no peguen o no crezcan, por las condiciones abióticas del terreno. “Lo que se debe hacer para una reforestación adecuada es, en primer lugar, poner barreras naturales para acumular materia orgánica y que de esta manera el suelo pueda recuperarse; a partir de allí si se puede empezar a sembrar”, comentó.
La técnica usada por el experto y replicada por el semillero de Conservación de Bosques de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Sede Medellín consiste en sembrar árboles nativos solo en una pequeña porción del terreno, de manera que las aves dispersoras y demás animales lleven las semillas al resto del campo. Esto reduce los costos de reforestación y devuelve la naturalidad de los ecosistemas perdidos.
“La ola de deforestación durante los últimos 50 años ha sido muy alta e inclusive algunas áreas de Colombia ya no son productivas ni siquiera para agricultura; además, si hablamos de cumplir las metas anunciadas por gobiernos y entidades mundiales de reforestación, necesitamos bajar los costos, pues es casi imposible recuperar zonas árbol por árbol, por lo que proponemos sembrar el mínimo necesario y que el resto del proceso lo hagan murciélagos, aves y otros animales del bosque”, concluyó el experto.

(Por: FIN/AGG/MLA)N.° 65

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