Antecedentes de fallas operativas generan temor para la conexión de 788 municipios.

La Contraloría General de la República, a través de la Contraloría Delegada para el Sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, adelanta vigilancia fiscal ordinaria sobre la ejecución y continuidad de proyectos estratégicos de infraestructura y conectividad TIC financiados con recursos públicos, entre ellos, el Proyecto Nacional de Fibra Óptica (PNFO) y el Proyecto Nacional de Conectividad de Alta Velocidad (PNCAV).
El Contrato de Aporte No. 437 de 2011 contempla el desarrollo de la Red Nacional de Fibra Óptica para conectar 788 municipios del país comprometiendo recursos por más de $434 mil millones, actualmente cursa ante la Superintendencia de Industria y Comercio la solicitud de autorización para la venta e integración de esta Red con el operador TV Azteca.

La Contraloría evidencia que la situación financiera y el proceso de reorganización empresarial de TV Azteca han generado antecedentes de fallas operativas reportadas en distintas regiones del país. Esta situación representa un riesgo para la continuidad del servicio por posibles eventos de suspensión de servicios y eventuales afectaciones a la continuidad de la conectividad en un número significativo de municipios, lo cual
impactaría directamente a alcaldías, hospitales, instituciones educativas, organismos de seguridad, entidades públicas y comunidades que dependen de esta infraestructura para el acceso a servicios esenciales y al ecosistema digital del Estado
.

La Contraloría General de la República continuará ejerciendo vigilancia fiscal con el propósito de verificar la adecuada protección del patrimonio público, el cumplimiento de las obligaciones contractuales, la estabilidad de la infraestructura financiada con recursos públicos y la continuidad de los servicios de conectividad que benefician a la población, especialmente en las regiones más apartadas del país y el cual es considerado como servicio básico esencial y universal.

Media Maratón de Cundinamarca

¿Qué se sabe de las operaciones simuladas que el Comando Sur ejecutará en Colombia?

Imagen de archivo de tropas estadounidenses y colombianas en ejercicios conjuntos
Imagen: Vanessa Gonzalez /NurPhoto /picture alliance

Más de 300 soldados estadounidenses llegarán a Colombia para realizar entrenamientos conjuntos contra el narcotráfico en el marco de la alianza de seguridad del presidente Abelardo de la Espriella, según informó el Ministerio de Defensa. La visita busca fortalecer la cooperación internacional, la interoperabilidad y la preparación táctica ante grupos armados ilegales.

Los ejercicios, denominados Vanguardia del Sur 2026 (VS26), se desarrollarán entre el 27 de octubre y el 11 de noviembre, teniendo como sede principal el Fuerte Militar de Tolemaida, en Nilo, Cundinamarca. La iniciativa reúne a más de 800 uniformados y es patrocinada por el Comando Sur de EE. UU.

  • Fuerzas participantes: Participan soldados de la infantería ligera del Batallón de Montaña del Ejército de EE. UU. (unidad de élite para terrenos difíciles) y el Batallón Contra el Narcotráfico N.° 1 del Ejército de Colombia.

  • Objetivos principales: Combatir el narcotráfico, la explotación ilícita de yacimientos mineros y neutralizar las amenazas con drones cargados de explosivos.

  • Áreas de instrucción: Los escenarios abarcan operaciones de seguridad terrestre, interdicción marítima, ciberdefensa, cooperación interinstitucional y respuesta a sistemas aéreos no tripulados.

  • Simulacro médico: A partir del 30 de octubre se simulará la atención y evacuación aeromédica de personal herido en áreas minadas desde Tolemaida hasta la Escuela de Caballería en Bogotá, empleando aeronaves y equipos especializados.

El Comando Sur destacó que esta cuarta edición refuerza la alianza estratégica de seguridad entre ambas naciones. Por su parte, Colombia integra la iniciativa regional "Escudo de América" junto a una veintena de países para contrarrestar el crimen organizado con el respaldo de Estados Unidos como su principal socio de defensa.

Proyecto de ley de drones se prepara para segundo debate con ajustes a su regulación

Los ponentes buscan consolidar un texto unificado que incorpore observaciones del Gobierno, autoridades técnicas y usuarios, antes de su discusión en la plenaria de la Cámara de Representantes.
 Fortalecer las reglas para el uso, la operación y el control de drones en Colombia es el propósito de los ajustes que adelantan los ponentes del Proyecto de Ley 088 de 2026 Cámara, iniciativa que ya fue aprobada en primer debate y que se prepara para su discusión en la plenaria de la Cámara de Representantes.

Durante una mesa de trabajo realizada en la Comisión Segunda, representantes del Gobierno Nacional, autoridades especializadas, expertos y usuarios de estas tecnologías presentaron observaciones y propuestas orientadas a identificar vacíos normativos, precisar responsabilidades institucionales y mejorar las disposiciones sobre seguridad, importación, comercialización y operación de estos equipos.

Al inicio de la jornada, el representante Juan Manuel Londoño Jaramillo, ponente del proyecto, explicó la metodología de trabajo e invitó a los asistentes a plantear observaciones, proponer modificaciones e identificar disposiciones que podrían ajustarse o eliminarse para fortalecer el articulado antes de su segundo debate.

Reglas claras para la importación y comercialización

Uno de los asuntos centrales fue la importación de drones. Un usuario de estos equipos con fines deportivos expuso las dificultades que enfrentan quienes realizan estos trámites y señaló la necesidad de mejorar la coordinación entre las entidades competentes, especialmente con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), ante los vacíos que, según indicó, dificultan los procedimientos.

En este contexto, Diana Paola Morales Mora, subdirectora de Vigilancia y Control de la Agencia Nacional del Espectro (ANE), respaldó la iniciativa y destacó la importancia de establecer reglas claras para la importación y comercialización de estos equipos, así como para el uso de sistemas antidrones.

A partir de estas observaciones, el representante José Octavio Cardona León, coordinador ponente del proyecto, invitó al Gobierno Nacional a participar activamente en la construcción de la propuesta y aportar sus conocimientos técnicos para avanzar hacia una regulación acorde con las necesidades del país.

El capitán de fragata Fernando de Aquiles, encargado de coordinar los asuntos relacionados con drones en el Ministerio de Defensa, reconoció la importancia de avanzar en esta regulación, pero advirtió que el articulado requiere ajustes para garantizar su viabilidad y efectividad. Entre los aspectos que consideró necesario precisar mencionó la regulación de los sistemas antidrones, la identificación del operador final y la distribución de responsabilidades entre las entidades involucradas.

Al cierre de la mesa de trabajo, el representante José Octavio Cardona León anunció que las entidades participantes podrán remitir por correo electrónico sus observaciones y propuestas, con el propósito de incorporarlas al análisis y evaluar su inclusión en el articulado.

También informó que solicitarán una prórroga del plazo de revisión para disponer de más tiempo para estudiar los aportes y avanzar en la consolidación de un texto unificado que llegue fortalecido a la plenaria de la Cámara de Representantes.

El proyecto busca establecer un marco regulatorio integral para los Sistemas de Aeronaves No Tripuladas (UAS), conocidos como drones. Entre sus disposiciones contempla un registro nacional a cargo de la Aeronáutica Civil, requisitos de certificación para pilotos, reglas de operación en el espacio aéreo, sanciones, pólizas de responsabilidad civil y medidas para proteger la privacidad.

Cannabis medicinal colombiano podría llegar a más mercados con extractos de mayor pureza

Esta investigación permitió probar un nuevo método para separar el THC de los derivados del cannabis. Foto: archivo Unimedios.
agenciadenoticias.unal.- Ada Carolina Gallo Molina, doctora en Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), demostró que es posible reducir a niveles mínimos la presencia de tetrahidrocannabinol (THC), sustancia asociada con los efectos psicoactivos del cannabis, y conservar una alta concentración de cannabidiol (CBD), otro de los componentes de la planta, que no produce dichos efectos.

Aunque tienen efectos diferentes sobre el organismo, ambos compuestos poseen aplicaciones terapéuticas. Según explica la investigadora, el THC tiene potencial para el manejo del dolor crónico, mientras que el CBD se ha estudiado por sus propiedades antiinflamatorias.

El avance resulta especialmente importante para Colombia, donde buena parte del cannabis destinado a la exportación se comercializa como flor seca, mientras que su transformación en productos de mayor valor agregado suele realizarse en el exterior. Contar con tecnologías para procesarlo en el país permitiría ampliar las oportunidades de esta industria.

“La metodología utilizada permite remover el THC para cumplir la normativa más estricta, pero manteniendo un producto de calidad que produce una sinergia natural entre el CBD, otros cannabinoides y los terpenos, potenciando el efecto terapéutico y medicinal del producto”, señala la investigadora.

Oportunidades para Colombia

La industria del cannabis medicinal representa una oportunidad para el país, especialmente si logra avanzar de la exportación de materia prima hacia la elaboración de productos con características específicas para su uso farmacéutico. Para 2025, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) le asignó a Colombia una cuota de 85.955 kilos de cannabis para fines médicos y científicos.

Los derivados del cannabis han probado ser de utilidad para el tratamiento de diferentes enfermedades.
Foto: archivo Unimedios.
Para la ingeniera química, buena parte de lo que el país exporta es flor seca, que suele procesarse en el exterior. Los derivados de la planta, como los extractos o las conocidas gotas de CBD, tienen mayor valor agregado, pero para comercializarlos es necesario cumplir con los límites establecidos para el compuesto psicoactivo en los países compradores.

“Los resultados ya fueron probados a nivel industrial. Es una muestra de cómo la industria puede dotarse de tecnología suficiente para competir a nivel internacional y purificar localmente derivados de calidad farmacéutica”, asegura.

Una de las ventajas del procedimiento es que no solo permite obtener un extracto con una presencia mínima de la sustancia psicoactiva, sino también recuperar otros componentes de la planta que pueden aprovecharse en investigaciones y desarrollos farmacéuticos.

Así, el proceso permitió obtener tres productos diferentes:Un extracto de espectro amplio, que conserva buena parte de los compuestos naturales del cannabis, con más del 80 % de CBD y menos del 0,05 % de THC.

Un concentrado de THC con una pureza superior al 75 %, de interés para ensayos clínicos, investigaciones sobre el tratamiento del dolor crónico y como material de referencia para laboratorios.
Cannabicromeno (CBC), un componente menos abundante de la planta, que despierta interés científico por sus posibles aplicaciones medicinales y que se obtuvo con una pureza superior al 90 %.

“Esto abre oportunidades para desarrollar productos con diferentes aplicaciones farmacéuticas, desde formulaciones magistrales hasta sistemas de administración como parches transdérmicos. Además, contar con procesos de separación eficientes nos permite avanzar hacia una industria del cannabis más competitiva, capaz de ofrecer productos de composición controlada y ajustados a las exigencias regulatorias”, destaca la doctora Gallo.

Debido a las estrictas normas regulatorias de ciertos países que exigen cumplir con niveles bajos de THC. 
Foto: Valeria Peña, Unimedios.
Cómo se quita el THC hoy

Uno de los principales desafíos para producir derivados medicinales del cannabis es controlar la cantidad de sus diferentes componentes. Aunque existen variedades de la planta con concentraciones naturalmente bajas de THC, esto no significa que los productos obtenidos a partir de ellas mantengan esos mismos niveles.

“Sin embargo, que una planta tenga poco THC no garantiza que sus extractos cumplan con los límites establecidos para productos no psicoactivos”, anota.

Agrega que, durante el proceso de extracción convencional las sustancias presentes en la planta pueden concentrarse. Por ejemplo, una flor con un 0,7 % de THC puede dar lugar a un extracto que contenga entre el 3 y el 5 % de este compuesto. Por eso, incluso cuando se utilizan variedades con bajo contenido de la sustancia psicoactiva, es necesario contar con procedimientos que permitan retirarla hasta alcanzar los niveles requeridos.

“Además del mejoramiento genético, es necesario desarrollar tecnologías que permitan separar selectivamente el THC y conservar los demás cannabinoides de interés”, advierte.

De las simulaciones por computador a la producción industrial

Para separar el CBD del THC, la investigadora utilizó la cromatografía de partición centrífuga, una técnica que aprovecha la diferente afinidad de las sustancias por dos líquidos que no se mezclan entre sí; es decir, cada compuesto tiende a desplazarse hacia el líquido con el que tiene mayor afinidad, lo que permite separarlos.

Actualmente el país exporta principalmente la flor seca de cannabis, lo que implica un menor valor agregado en la comercialización.
 Foto: archivo Unimedios.
“La técnica ya se usaba en el mundo, con diferentes solventes, pero básicamente a escala laboratorio; lo que no existía eran datos sobre cómo se comportan el CBD y el THC a nivel termodinámico”, explica.

El aporte de su trabajo estuvo en estudiar ese comportamiento, identificar las mezclas de líquidos más adecuadas para separar los compuestos y demostrar que el procedimiento podía llevarse a una escala industrial.

El primer paso consistió en seleccionar líquidos o solventes compatibles con las exigencias de la industria farmacéutica. Después, la investigadora midió cómo se distribuían ambos componentes del cannabis entre los dos líquidos a diferentes temperaturas, información fundamental para establecer cuáles combinaciones permitirían separarlos con mayor eficiencia.

Como los programas comerciales de simulación no incluían la información necesaria sobre el THC, desarrolló su propio programa informático, denominado LLe-MC-AP, de acceso abierto. Esta herramienta le permitió anticipar cuáles mezclas podían funcionar y reducir a solo cuatro las opciones que debía evaluar experimentalmente, en lugar de realizar numerosas pruebas sin conocer de antemano sus posibilidades de éxito.

El modelo desarrollado reprodujo más del 99 % de los datos obtenidos experimentalmente, lo que permitió seleccionar el sistema de solventes que posteriormente se utilizó en el equipo de separación. De esta manera, el trabajo pasó de las simulaciones por computador a demostrar que era posible procesar cantidades mayores de extracto.

En una prueba de nueve horas se procesaron 800 gramos de extracto de cannabis, de los cuales se obtuvieron 613 gramos de un producto rico en CBD y con una presencia mínima de THC. El resultado demuestra la viabilidad técnica del procedimiento a una escala mayor que la de laboratorio.

La investigación permitiría que Colombia pueda exportar mejores productos derivados del cannabis. Foto: archivo Unimedios.
“La investigación mostró también que el licor madre, el residuo de la cristalización del CBD que suele descartarse, puede reutilizarse como punto de partida ‘más limpio’ para recuperar cannabinoides minoritarios de alto valor”, enfatiza.

Los resultados son un paso para que la industria no se quede únicamente en el primer eslabón de la cadena productiva: “dejar de exportar únicamente la flor de cannabis y poder comercializar productos de calidad farmacéutica”, concluye la doctora en Ingeniería Química, quien con estos valiosos aportes obtuve el segundo puesto en el reciente concurso Tesis en 3 minutos, organizado por la UNAL.

El Museo Nacional y la "batalla cultural" de De la Espriella, se inicia un ¿estallido cultural?

17 de octubre de 2026: protesta frente al Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, por la orden del presidente De la Espriella de remover obras.
Imagen: Sebastian Barros/AFP
DW.- Marcas visibles y espacios vacíos en varias salas del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá. Al menos 30 piezas fueron retiradas de la exposición permanente, entre ellas, objetos relacionados con los movimientos feministas y LGBTIQ+, la violencia política, la Constitución de 1991 y el Acuerdo de Paz de 2016.

La medida ha suscitado protestas frente al Museo Nacional y una intensa controversia en medios de comunicación y redes sociales.

La "batalla cultural" en Colombia

La intervención, llevada a cabo por orden del Gobierno de Abelardo de la Espriella , se produce en el marco de una "batalla cultural" anunciada por el propio presidente de Colombia el 17 de julio de 2026, cuando hizo público el nombre de la persona que se haría cargo del ministerio de Cultura, Paola Holguín.

"Las nuevas derechas radicales se proponen de manera explícita una contrarrevolución cultural antiwoke. El término es usado para general pánico moral: el wokismo es el responsable de la crisis de Occidente y la derecha es la muralla que lo va a salvar. Hasta hace poco, el término, proveniente de Estados Unidos, era desconocido en español, pero ahora las extremas derechas españolas y latinoamericanas lo han incorporado a su lenguaje", comenta a DW Pablo Stefanoni, historiador y autor del ensayo "¿La rebeldía se volvió de derecha?"

"Lo que pasa en Colombia -pese a las enormes diferencias- parece recuperar el concepto de bolchevismo cultural de la Alemania nazi, con las obras 'degeneradas' o decadentes que hay que retirar. Esto muestra que, mientras se habla de inquisición progresista o totalitarismo woke, la derecha busca adoctrinar en nombre de la lucha contra el adoctrinamiento", prosigue Stefanoni.

En diversas intervenciones, tanto De la Espriella como Holguín han defendido la moral católica y la familia tradicional como los valores por los que Colombia debe guiarse. En ese sentido, aunque no es el único, debe entenderse la retirada de piezas relacionadas con derechos de las mujeres, así como con movimientos feministas y LGTBI.

Tanto la ministra de Cultura de Colombia, Paola Holguín, como el presidente, Abelardo de la Espriella, defienden públicamente la moral católica y la familia tradicional. 
En la imagen, una manifestación de protesta en Bogotá por los derechos y la diversidad.
Imagen: Sebastian Barros/AFP

Otros objetos tienen un matiz más directamente relacionado con la historia política del país, como los afiches de las campañas presidenciales de dos candidatos presidenciales asesinados en 1990, o el conocido como "balígrafo", que sirvió para firmar el Acuerdo de Paz de 2026.

La propia Holguín defendió en una publicación en X la retirada de estos objetos, argumentando que la vocación institucional del Museo Nacional "NO consiste en servir como instrumento de adoctrinamiento político, foco de difusión de versiones sesgadas de nuestra historia, ni mucho menos en medio multiplicador de la agenda gubernamental. El Museo Nacional NO puede ser un espacio de apología al delito o revictimización, tiene que observar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición".

"Una exposición permanente nunca es el resultado de lo que a una persona se le ocurrió"

Cristina Lleras, doctora en Museología, que fue curadora de Arte e Historia del Museo Nacional entre 2004 y 2012, explica que una exposición permanente es el resultado de años de investigación y de la participación de actores muy distintos. "Nunca es el resultado de lo que a una persona un buen día se le ocurrió, sino que, además, participa una multitud de personas que están ancladas en un proceso de investigación de colecciones y en unas colecciones de hace muchísimos años", señala Lleras a DW.

Según la experta, revisar los relatos forma parte de la actividad habitual de un museo, pero el proceso debe responder a criterios técnicos y contar con una participación amplia. "La historia y las artes están en revisión continua. A eso se dedica no solo la vida académica, sino también la ciudadanía", subraya. "Es normal que haya temas que se revisen, pero siempre desde una mirada técnica".

Con ella coincide Sebastián Vargas, profesor en la Universidad del Rosario y experto en usos públicos de la historia y políticas de la memoria: "Es sano para una democracia que los relatos históricos, incluidas las exposiciones museográficas, sean actualizados, problematizados y contrastados constantemente", explica Vargas a DW. Pero una revisión legítima, subraya el experto, debe contar con profesionales de museos, curadores, comunidades y autoridades institucionales.

A juicio de Vargas, ese principio no se ha respetado. "Una acción como la protagonizada por funcionarios del Ministerio de Cultura en el Museo Nacional, en donde se retiraron varias obras exhibidas de manera arbitraria y a puerta cerrada, atenta contra dichos criterios y contra el principio de participación", dice a DW.

Para el historiador Sebastián Vargas, un museo nacional debe representar la pluralidad de la sociedad, con sus memorias, sus identidades, luchas sociales y huellas materiales.
 Aquí se ve un momento de una de las protestas frente al Museo Nacional de Colombia.
Imagen: Sebastian Barros/AFP
Vargas argumenta que la medida "incluso puede interpretarse como anticonstitucional", porque, en su opinión, afecta los derechos a la libre expresión y al acceso a la información reconocidos por el artículo 20 de la Constitución. La intervención, agrega, "se acerca peligrosamente a la censura".

Por su parte, Cristina Lleras tiene claro que lo sucedido no puede equipararse con una revisión curatorial. "Un retiro de obras por orden ya no gubernamental, sino presidencial, que creo que es distinto, es un acto autoritario, porque no hay ningún tipo de diálogo. Es una acción que se ejecuta", advierte. "Preocupa que no haya mecanismos donde haya una participación amplia, una discusión, un diálogo, que es lo que siempre se ha hecho hasta este momento en el Museo Nacional", añade la experta.

Invisibilización de procesos

Sebastián Vargas considera que un museo nacional debe representar la pluralidad de la sociedad. "Debe dar cuenta de la diversidad de actores sociales que componen un país: sus memorias, identidades, luchas sociales y huellas materiales", enumera.

"Qué se exhibe o no, y de manera más relevante aún, qué se conserva o no, no debe ser decisión únicamente de un curador, de un experto o de un burócrata estatal: debe incluir a las mismas comunidades involucradas en esos actos de preservación y representación de las memorias". Por eso, sostiene que montar o desmontar exposiciones debería hacerse mediante "procesos colectivos, interdisciplinares, colaborativos y transparentes", respetando los códigos de ética profesional y la legislación sobre patrimonio.

"Es muy preocupante que el Gobierno actual, en nombre de su 'contrarrevolución cultural', pretenda invisibilizar testimonios de procesos como las luchas de las mujeres y colectividades LGBTIQ+ o de experiencias de procesos de paz, y estigmatizarlos al calificarlos de 'apología del delito'", prosigue Vargas. "Los museos e instituciones culturales deben ser espacios de aprendizaje, reflexión y debate, que permitan la puesta en común y el contraste de diferentes perspectivas y narrativas sobre nuestro devenir histórico", concluye.

Según algunos sectores artísticos, lo que va a generar la actitud de Abelardo no es otra cosa que un "Estallido Cultural"

Título 23 para Colombia en el Mundial de Patinaje de Velocidad

Foto cortesía: Federación Colombiana de Patinaje.

Con 17 medallas de oro, 13 de plata y 5 de bronce, Colombia obtuvo su título 23, 16 de manera consecutiva, en el patinaje de velocidad de los World Skate Games que tienen lugar en Asunción Paraguay, destacando que nuestro país tuvo presencia en 28 de los 36 podios disputados en la disciplina.

Luego del triunfo en las competencias de pista, las dificultades en la competencia de ruta no impidieron el desarrollo de algunas de las pruebas. Nuestro país lideró la competencia junior masculina y femenina de los 15.000 metros eliminación gracias a Juan Manuel Chaux y Mariana Imitola, respectivamente.

En la competencia senior masculina de la misma prueba, Kevin Lenis y Juan Jacobo Mantilla hicieron el 1-2 para Colombia, mientras que el paraguayo Julio Mirena ocupó la tercera casilla. En la rama femenina, Gabriela Rueda se quedó con la segunda posición, en una competencia liderada por la ecuatoriana Gabriela Vargas.

Geiny Pájaro fue la responsable del último título mundial de nuestro país en la edición de 2026 gracias a su triunfo en la prueba senior de 100 metros velocidad femenino. La colombiana subió a lo más alto del podio con un tiempo de 10.507 segundos, seguida por la salvadoreña Ivonne Nochez con 10.713 y la italiana Asia Negri fue tercera con 10.496.

Kollin Castro ocupó la segunda posición en la prueba de una vuelta (One Lap) senior femenina gracias a un tiempo de 31.745 segundos. Ivonne Nochez lideró la prueba con un tiempo de 31.405 y Asia Negri fue tercera con 31.768.

Emanuel Ramos obtuvo el metal plateado en la competencia junior de 100 metros velocidad con un tiempo de 10.100 segundos, muy cerca del iraní Amirmahdi Yahaghi, que lideró con 10.063 seg. En la rama femenina de la misma prueba, Gisell Caicedo también ocupó la segunda casilla tras el registro de 10.724 segundos, siendo el triunfo para la italiana Sofía Chiumiento (10.683).

La medalla de bronce que nuestro país obtuvo en la ruta fue gracias a Manuela Saldarriaga. En la prueba de ‘One Lap’, la colombiana ocupó la tercera posición de la general con un registro de 32.431 segundos, siendo el liderato para la estadounidense Alicia Mcbride con 31.951 y el segundo lugar para Sofía Chiumiento con 32.286.
🏆De esta forma, Colombia obtuvo su título mundial número 23 en el patinaje de velocidad con 17 medallas de oro, 13 de plata y 5 de bronce.🎇
Por otro lado, en la disciplina de patinaje artístico, Isabella Salinas, Juan José Pino, Jeshua Folleco, Brayan Carreño y Hannah Castillo integraron el cuarteto denominado Vento que ocupó el segundo lugar en la competencia de cuarteto senior. En la final, nuestros representantes realizaron una rutina titulada Tango que fue calificada con un total de 65.38.

Los colombianos tuvieron resultados de 30.64 en elementos técnicos y 35.24 en componentes del programa junto a una deducción de 0.5 para alcanzar el mencionado global. El equipo español denominado Vortex lideró la competencia con un acumulado de 67.26 y el cuarteto Neovis (Italia) fue tercero con 61.27.

Colombia también celebró en el hockey en línea gracias a la medalla de bronce obtenida por el equipo femenino de la categoría junior. Después de una exigente competencia, nuestras representantes vencieron 5 – 0 a Argentina y subieron al tercer lugar del podio mundial.

Actualmente, Colombia ocupa el segundo lugar en el medallero general de los World Skate Games 2026 con 22 medallas de oro, 15 de plata y nueve de bronce (total de 46). El liderato es para Italia con 24 oros, 28 platas y 23 bronces (total 75), mientras que España aparece en la tercera posición con 17 oros, 17 platas y 11 bronces (45).

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