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| Imagen creada por inteligencia artificial |
El comienzo del cuestionado y demandado gobierno de Abelardo de la Espriella se vio sacudido por el devastador terremoto que golpeó Colombia este lunes al tiempo que en diferentes departamentos, en áreas rurales, se incrementaban incendios amenazantes para la población civil y la sostenibilidad alimentaria. El cuestionado Abelardo alteró casi toda la agenda. Sin embargo, hubo un asunto que siguió según lo previsto: el estreno de su nueva política exterior.
En su primera semana en la demandada presidencia, De la Espriella impulsó una serie de medidas que marcan un giro radical con respeto a la línea seguida por su antecesor, el humanista Gustavo Petro: continúa el acercamiento a Israel iniciado durante la campaña y, entre otros pasos, se apostó por reforzar la relación con Washington.
Acercamiento a Israel y desafío a Oriente Medio
Siendo presidente electo, De la Esperilla acordó con Israel restablecer las relaciones diplomáticas, suspendidas desde mayo de 2024 por decisión de Petro en medio de la ocupación a la Franja de Gaza.
En consonancia con ese acercamiento, el lunes, el día en el que el sismo de magnitud 7,4 estremeció al país sudamericano, Abelardo, reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, un territorio de Siria que se encuentra bajo ocupación, según la ONU, convirtiéndose en el segundo país del mundo en dar ese paso, después de EE.UU.
La movida provocó rechazo en Siria y en otros países de Oriente Medio, entre ellos Egipto, Catar, Arabia Saudita, Jordania, Yemen y Turquía, además de la Liga Árabe, que denunció que se trata de una violación del derecho internacional.
Estados Unidos: amigos de nuevo
Otro de los grandes giros se produjo en la relación con EE.UU. que deja atrás la política de distanciamiento llevada adelante por la gestión anterior.
El miércoles, Abelardo de De la Espriella formalizó el ingreso de Colombia al Escudo de las Américas, una coalición militar impulsada por el Gobierno de Donald Trump con el propósito declarado de "combatir a los cárteles del narcotráfico".
En el marco de esta nueva alianza, el Pentágono anunció que Bogotá solicitó la realización de operativos militares conjuntos para "destruir terroristas y redes terroristas", una posibilidad que generó reacciones en el Congreso colombiano, desde donde advirtieron que un eventual ingreso de tropas al territorio nacional requeriría su autorización previa.
¿Sirven solo los que piensan igual?
El nuevo rumbo de la política, de acuerdo con lo que denuncian periodistas y políticos opositores, parece reflejarse incluso en el manejo de la ayuda humanitaria, pues Colombia solo aceptó equipos de rescate de países con administraciones ideológicamente afines: EE.UU., Israel, Ecuador y El Salvador.
Sin embargo, el Gobierno negó que hubiera rechazado ayuda de otras naciones por ideología política. "No hemos excluido a ningún país en términos de los ofrecimientos que nos han hecho. Trabajamos con los países sin ninguna consideración ideológica ni política", dijo el canciller Ómar Bula.
