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Benjamín Gómez-RED METROnet.- Algunas cosas y algunos hechos en la naturaleza y en el cosmos son impresionantes, decimos algunas e impresionantes porque lo normal en la naturaleza y en el cosmos es la gran dimensión de las cosas y de los hechos. Lo normal es la multitud, pero la multitud organizada, los colectivos, las asociaciones y la solidaridad. Es impresionante la soledad y la individualidad.
TODO, así en mayúscula, TODO funciona en colectividad, todo se relaciona y se conecta. La solidaridad es el común denominador.
El cosmos no es más que una agrupación de conjuntos y subconjuntos, de grupos y de organizaciones; las constelaciones, las nebulosas, las galaxias, los sistemas planetarios.
En nuestro planeta TODO está conectado y relacionado. TODO funciona en grupos, en comunidades que funcionan en asociatividad.
La individualidad, la particularidad tienen razón de ser en la medida que corresponden a un organigrama; el bosque o la vegetación, la tierra, la arena, el agua, el viento.
Los seres vivos están conformados por una asociación de tejidos, de órganos, incluso de sentimientos y de ideas. Los seres humanos no son la exepción, desde que se tiene conocimiento, la definición de SER HUMANO se aplica al conjunto de personas, o de animales inteligentes. Se sabe, salvo teorias por comprobar, que el ser humano no pudo vivir solo, se agrupó, se asoció.
La humanidad
La existencia de la humanidad ha correspondido a la capacidad de asociarse para vivir, para moverse. La capacidad de trabajar en conjunto, la asociatividad ha garantizado la supervivencia, claro que han existido casos, muchos casos, donde la asociatividad se utiliza para destruir al mismo ser humano pero ha sido ese mismo ser humano quien ante la asociatividad destructiva ha respondido con la asociatividad solidaria, y siempre, a la larga; ha salido adelante. Es la vida la que ha triunfado porque la vida es la acción conjunta de células; seres, organismos, entidades.
Se asoció solidariamente el ser humano para obtener el alimento, para protegerse de las inclemencias naturales y de los depredadores.
Las guerras mundiales demostraron hasta donde puede llegar el humano cuando se asocia. En la otra orilla, el fortalecimiento de la asociatividad solidaria ha llevado a la humanidad hacia un mejor estar y vivir, la evolución del instinto depredador hacia un más fuerte instinto y sentido protector.
Se agrupan las individualidades en comunidades, en organizaciones y se logran avances.
Se agruparon las naciones creando la ONU -Organización de las Naciones Unidas- y se ha logrado un tiempo de relativa paz.
La asociación no impide el desarrollo de la individualidad, al contrario, ayuda a fortalecerla. El aporte individual logra un colectivo fuerte lo que posibilita un mejor desarrollo particular.
Los grandes colectivos, las organizaciones fuertes son quienes han marcado la historia.
Las organizaciones para funcionar necesitan del aporte individual, estos aportes se convierten en liderazgos, cuando el liderazgo es más fuerte que la organización generalmente se deja una huella pero el proceso se limita, se trunca. Cuando el liderazgo se fortalece colectivamente el avance no se detiene, se avanza a diferentes ritmos pero se avanza.
Aunque es natural el asociarse al mismo tiempo el instinto depredador se fortalece en algunos para pretender controlar, para dominar, lo que a su vez lleva a que las organizaciones busquen fortalecerse. Es la lucha por la supervivencia.
La humanidad avanza en el camino del progreso en la medida que se conforman y fortalecen organizaciones que permiten defenderse de otras organizaciones que buscan el control total, la supremacía, en la mayoría de los casos la gran diferencia radica es marcada por las organizaciones solidarias ya que como su nombre lo indica son colectividades que buscan el bien común, mientras que las organizaciones depredadoras persiguen el poder selectivo o individual.
La Cruz Roja, la Media Luna Roja, Médicos sin Fronteras, Reporteros sin Fronteras, Green Peace, son algunas de las organizaciones internacionales que trabajan por el bien común.
Los partidos políticos y las organizaciones gremiales propenden por intereses y beneficios un poco más selectivos pero que se relacionan con grandes comunidades.
Gran parte de los seres humanos para protegerse, intentan quedarse donde están, en el estado en que están, otra gran parte de seres humanos prefieren avanzar, explorar, proponer alternativas que lleven a mejores situaciones y/o mejores condiciones para vivir. Esto genera confrontaciones a veces sangrientas y mortales, otras veces se llega a las definiciones luego del debate, de la discusión. La toma de decisiones es lo crucial.
Un elemento que orienta el rumbo de las acciones colectivas u organizativas es la participación. Cuando las organizaciones cuentan con desarrollos internos donde la participación de sus integrantes es efectiva generalmente las proyecciones son mayores y las soluciones presentadas, son menos conflictivas. A mayor participación; mayor alcance con mejor relacionamiento.
La participación activa en una organización demuestra la vigencia de la misma organización, si las personas no están interesadas, no participan. Lograr la suficiente motivación para alcanzar una buena participación pasa por la “justeza” de la misma organización. Se debe diferenciar la participación pasiva de la participación activa. La participación pasiva es cuando sus integrantes se limitan a asistir, a cumplir lo definido por una dirección sea esta individual o colectiva. La participación activa es cuando sus integrantes están en las propuestas, en los debates y en la toma de decisiones. La participación activa permite que los objetivos y metas a cumplir se logren con mayor entusiasmo, legitimidad y coherencia.
Es mayor la demanda en tiempo y capacidad para el diálogo y la concertación pero así mismo es mas efectiva la acción a seguir.
La participación activa en una organización logra aumentar su proyección en el tiempo por cuanto sus defensas son mayores, y son mayores porque la apropiación por parte de sus integrantes es más sólida. Los errores son más fáciles de corregir cuando es el colectivo el que se equivoca, si la falla es de un, o unos individuos generalmente la consecuencia es la desorganización y la posible desaparición de la organización.
La participación activa se logra en la medida que la organización alcanza mayores niveles de solidaridad, si la asociatividad permite concretarse en beneficio común no solamente gana el individuo, gana también la organización y por supuesto gana el entorno comunitario o social.
Asociarse puede llegar a ser la mejor alternativa para buscar soluciones en especial soluciones relacionadas con el desarrollo de una comunidad o de un gremio.
Hoy día es posible encontrar varias formas jurídicas para asociarse, para ser solidarios.
Asociaciones, cooperativas, mutuales, corporaciones, fundaciones, sindicatos y colectivos son algunas formas de organizarse para trabajar, buscar y obtener un bien colectivo y social. También hay formas asociativas en el sector privado; sociedades, uniones temporales, consorcios y franquicias, son algunos ejemplos.
Primer, segundo y tercer nivel.
Las organizaciones se van agrupando en sectores más amplios. Inicialmente un primer nivel, ej.; una asociación de cultivadores de plátano, o una cooperativa de trabajadores, también una fundación para la amistad, etc.. Luego vienen las organizaciones de segundo nivel; son aquellas que reúnen varias organizaciones del mismo tipo, ej.: una Federación de Trabajadores agrupa a varios sindicatos, una federación gremial agrupa a varias asociaciones. Hay un tercer piso organizativo, son las Confederaciones o las Centrales; varias federaciones integran una confederación, lo mismo con las organizaciones de trabajadores, varias federaciones integran una central o confederación de trabajadores. Igual ocurre con las cooperativas.
Dependiendo la cantidad de personas, los objetivos que se persiguen, los intereses del sector y en especial las necesidades a suplir se define el tipo de organización solidaria a construir.
El bien y el mal
Las Juntas de Acción Comunal son un ejemplo muy conocido de una organización solidaria; interés común, sin ánimo de lucro, participación colectiva y elección democrática de sus directivas son algunas de sus características. La mención de las J.A.C's es simplemente un recordatorio acerca de lo humano.
Las organizaciones están sujetas al vaivén, al criterio, a la voluntad de las personas, por muy bueno que sea el diseño de una organización siempre dependerá del factor humano, si quienes orientan o dinamizan una organización solidaria no corresponden en su ser, en su formación con los objetivos de la organización resultará todo lo contrario al ideal del bien común. La avaricia, el engaño, la manipulación, la codicia y el abuso son antivalores que frecuentemente se revelan en el desarrollo de las organizaciones, cuando los antivalores hacen presencia y triunfan las organizaciones sociales dejan de serlo y se convierten en el capital de quien las controla. La sociedad pasa a tener dueño y la solidaridad ha escapado de la humanidad. El tema es que en Colombia las Juntas de Acción Comunal han sido utilizadas, en su mayoría, para conquistar niveles de poder político. Una buena posibilidad de organización social y solidaria se ha convertido en fortín polítiquero que determina el administrar la votación de una comunidad en el sentido del cacique de turno. Pero la misma organización comunal puede retomar el objetivo de su creación; el bien común
Desde la participación y la solidaridad.
La crisis económica, el cambio climático, los factores de violencia han llevado a proponer cambios en la forma de pensar y actuar. En el momento contamos con una mentalidad individualista, de supuesta lucha por obtener triunfos y logros “personales” lo que nos está consumiendo en el individualismo, en la perdida de valores y en una situación de no retorno.
La asociatividad y la solidaridad pueden ayudarnos para mitigar y adaptarnos al cambio climático, la cooperación puede recuperar la productividad y la mejor distribución de recursos que puedan suplir no solo las necesidades básicas del ser humano sino que nos lleven a la racionalización del desarrollo tecnológico para beneficio de la humanidad no, para su cataclismo.
Aislarse, mantenerse solitario y sumergirse en las pantallas es decretar la confrontación y el final.
Encontrarse, asociarse, entenderse y construir caminos conjuntos es posibilitar la vida.