miércoles, agosto 07, 2019

Un año del Gobierno de Duque: ¿ha cumplido sus promesas?

Los asesinatos de líderes sociales, la alta producción de cocaína en Colombia y las cifras de desempleo son algunos de los pendientes del mandatario.
El presidente de Colombia, Iván Duque, durante un discurso en la Casa Blanca, Washington, 13 de febrero de 2019. Brendan Smialowski - AFP

El 7 de agosto de 2018 Iván Duque asumió la Presidencia de Colombia. En su primer discurso, el candidato del partido de derecha Centro Democrático prometió mejorar el acuerdo de paz con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), reactivar la economía y emprender una lucha contra la corrupción y el narcotráfico.
A un año de gobierno, Duque tiene pendientes varios puntos de la agenda que anunció aquella mañana en la plaza de Bolívar de Bogotá, en donde aseguró que llegó al poder "una nueva generación, motivada por el servicio y no por el ejercicio vanidoso del poder, comprometida con el futuro y sin anclas en prejuicios del pasado". 

Narcotráfico

Durante su investidura, Iván Duque fue crítico respecto al abandono de muchas regiones de Colombia que se vieron dañadas por la corrupción, el narcotráfico, el clientelismo y la falta de acceso a bienes públicos en muchas comunidades.
El mandatario prometió que su Gobierno derrotaría a los cárteles de la droga y sería efectivo en la erradicación y sustitución de cultivos ilícitos para "romper las cadenas logísticas y de abastecimiento de las estructuras del narcotráfico".
Sin embargo, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) señaló en su más reciente informe que el 70 % de la cocaína del mundo se produce en Colombia. Los investigadores de la ONU calificaron como "preocupante" lo que sucede en el país sudamericano.
A finales de marzo, el presidente estadounidense, Donald Trump, acusó a su homólogo de no haber "hecho nada" para detener el flujo de drogas desde su país y aseguró que había "más drogas saliendo de Colombia ahora mismo" que antes de que Duque llegara a la Casa de Nariño.

Asesinatos de líderes sociales

"Recibimos un país convulsionado", aseguró Duque en su discurso hace un año, expresando su preocupación por que más de 300 líderes sociales habían sido asesinados en los dos años previos. 

Según el consejero presidencial para los derechos humanos, Francisco Barbosa, en el Gobierno de Duque han sido asesinados 68 líderes sociales, lo que significa una disminución de 35 % previo a su llegada. Sin embargo, la organización no gubernamental Human Rights Watch expresó dudas por el descenso y consideró que el Gobierno "adorna las cifras" ya que, según datos de la ONU, entre agosto de 2018 y mayo de 2019 se había confirmado la muerte de 60 activistas.
A mediados de julio, Duque reconoció en una entrevista que era "difícil" proteger a todos los líderes sociales del país. 
De acuerdo con un informe publicado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH), este órgano ha recibido 76 denuncias de asesinatos de defensores de derechos humanos.

Acuerdo de paz

El mandatario colombiano prometió corregir las "fallas estructurales que se han hecho evidentes en la implementación" del acuerdo de paz entre las extintas FARC y el Gobierno colombiano firmado en noviembre de 2016. 
Sin embargo, el Gobierno de Duque no ha podido detener el asesinato de antiguos combatientes que dejaron las armas tras la firma del acuerdo. Hasta la fecha, 137 exmiembros de las extintas FARC han sido asesinados.
La Misión de Verificación de la Organización de las Naciones Unidas en Colombia ha manifestado su preocupación por el asesinato de los exguerrilleros. 

"Falsos positivos"

En su discurso de investidura, Duque hizo referencia a la "valentía" y "fervor" de las Fuerzas Armadas y de la Policía colombiana por enfrentar "la crueldad de los criminales, la anarquía del terrorismo y la codicia del narcotráfico" y no permitir que los violentos ganen. 
¿Reviven los 'falsos positivos'?
Una polémica revelación obliga al Gobierno de Colombia
a retirar una directriz al Ejército
Sin embargo, una investigación publicada en el diario New York Times reveló que generales y coroneles del Ejército colombiano firmaron un compromiso para aumentar los operativos y duplicar el número de criminales y rebeldes que matan, capturan y obligan a rendirse, sin importar si hay un aumento en el número de bajas civiles
La revelación sobre la nueva política militar en la Administración de Duque recordó al periodo de los llamados "falsos positivos", cuando bajo el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2006 y 2006-2010), miembros del Ejército presentaron como guerrilleros 'dados de baja en combate' a jóvenes que simplemente fueron asesinados
Tras las fuertes críticas, el mandatario anunció la creación de una Comisión Presidencial de Excelencia Militar para evaluar las órdenes y manuales operacionales de las Fuerzas Armadas.

Corrupción

A su llegada a la Presidencia, Duque acusó que los escándalos de corrupción "han deslegitimado al Estado" y malgastado los recursos públicos.