martes, marzo 05, 2019

“Un juez ha hecho lo que no hizo ni el gobierno ni el Congreso”

Como “una sentencia histórica que debe marcar el inicio para el fin de la amenaza del asbesto para la salud de los colombianos” calificó Greenpeace la determinación del juez Leonardo Galeano, del Juzgado 39 Administrativo de Bogotá, quien ordena al Ministerio de Salud y al del Trabajo que implementen una política y plan de sustitución del asbesto.
 En efecto, y aunque no se ordena una prohibición explícita de la sustancia, sí se ordena a las dos reparticiones públicas que, en un plazo de cinco años, y basado en las graves consecuencias a la salud derivadas por la exposición al asbesto, lo sustituya por otras sustancias.
“Lo que dice esta sentencia es que el asbesto no es seguro y que los ciudadanos no pueden seguir expuestos a él debido a sus nefastas y hasta mortales consecuencias. Es un fallo macizo y contundente que, además, deja expuesto que el Estado y el sector privado han permitido el uso indiscriminado de esta peligrosa sustancia durante décadas”, dice Silvia Gómez, directora de Greenpeace Colombia.
La resolución judicial se conoce después de más de una década de fallidos intentos de prohibición del asbesto en el Congreso y de años de intenso lobby por parte de la industria para seguir adelante con la producción de una sustancia que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología, ha sido responsable, entre los años 2010 y 2014, de 1.744 muertes por cáncer de pulmón atribuibles a dicha fibra tóxica.
“Estamos ante una sentencia histórica por parte del Poder Judicial, quienes ordenan al Estado a sustituir el asbesto que tanto daño ha causado a la salud de colombianos. Ya no puede haber retroceso en esta materia ni se puede permitir que las empresas sigan imponiendo su lobby por sobre la salud de nuestros compatriotas. Lo importante es que, a partir de este fallo judicial, el Congreso y el gobierno estén a la altura y apuren una normativa que prohíba de manera definitiva el asbesto para que no siga afectando de manera tan seria e impune la salud de los colombianos”, señala Silvia Gómez.
Por último, la directora de Greenpeace Colombia resaltó el papel clave que ha jugado la ciudadanía en esta batalla contra el asbesto: “Lo vemos como un enorme triunfo ciudadano y la demostración de que, cuando las instituciones no dan respuesta satisfactoria a los problemas, es el compromiso y presión de la gente la que puede hacer cambiar las cosas”.