jueves, julio 19, 2018

Los ‘Cantos de Trabajo del Llano colombo venezolanos’, en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del mundo.

La Ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba, entregó en Puerto Gaitán, Meta, a los representantes de la manifestación colombiana ‘Cantos de Trabajo del Llano’, este importante reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad. 
Foto: Juan David Padilla, MinCultura - @mincultura
Este acto se realizó en el marco del ‘Torneo Internacional del Joropo 50 años’, que se lleva a cabo en Villavicencio, Meta y el ‘Encuentro de representantes de cantos de trabajo del Llano, de los departamentos del Meta, Casanare, Arauca y Vichada’, organizado por el Ministerio de Cultura, en Puerto Gaitán.

“Este fue un camino de muchos días. Llegar a la Unesco no fue posible sin haber elaborado antes un Plan Especial de Salvaguardia entre todos. Lo que queda es un duro trabajo y depende de ustedes, de la institución cultural; es a los niños a quienes debemos incentivar para que conserven esta manifestación que enorgullece a los llaneros, a los colombianos y al mundo”, aseguró la Ministra Mariana Garcés.
 

Al evento central, participaron más de 25 representantes de la manifestación reconocida a nivel mundial, al igual que los Gobernadores del Meta y Arauca, y los alcaldes de algunos de los municipios de estos departamentos.
“Yo quiero hacerles el llamado para que nos unamos todos los gestores y portadores y hagamos un trabajo mancomunado para garantizar que las nuevas generaciones se interesen en este legado y garanticen su permanencia en el tiempo", sostuvo el representante de los cantadores, Pablo Manrique.

Los Cantos de Trabajo del Llano representan un conjunto de expresiones inmateriales de la Orinoquía colombo-venezolana, asociado a las actividades de la ganadería. Esta tradición de más de 200 años, tiene como principal acción cuatro variantes orales y sonoras: los cantos de ordeño, los cantos de cabrestero, los cantos de vela y los cantos de domesticación (silbos, gritos, llamados, japeos), todos interpretados a capella en las faenas de trabajo con el ganado tanto en las sabanas como en los corrales y en los espacios de trabajo específicos de las fincas y hatos.

La comunidad portadora de esta tradición en Colombia, definida en los llaneros, mujeres y hombres, se ubica en la gran depresión de la Orinoquía. Los trabajadores de fincas, hatos y fundos que desempeñan tareas en el manejo de reses, en rebaño (arreo) o individual (ordeño) se consideran los portadores primarios de esta manifestación cultural reconocida a nivel mundial.

Los Cantos de Trabajo del Llano se practican y se escuchan en Colombia, en la región de los Llanos Orientales, que comprende los departamentos de Arauca, Casanare, Meta y Vichada, y en Venezuela, en los Llanos Centro Occidentales, en los estados de Portuguesa, Cojedes, Barinas, Guárico y Apure.

La región binacional la constituyen algo más de 500.000 km2. En esta extensión se adaptaron vacunos y equinos, junto con otras especies de animales domésticos, allegados con la presencia europea a partir del siglo XVI y constituyeron la base de una economía pastoril adaptada a las condiciones geomorfológicas y ambientales del lugar.

¿Por qué se ubicó en la Lista de Salvaguardia Urgente de la Unesco?