jueves, mayo 17, 2018

El Acuerdo de Paz


El futuro del Acuerdo es incierto, pero hay tres caminos previsibles. Dos de ellos –el de Duque y el de Vargas– son francamente preocupantes.

razonpublica-Juan Carlos Palou*.-

 Los caminos de la paz

La incertidumbre sobre el futuro del proceso de paz es muy grande, pero están empezando a consolidarse algunas certezas electorales que no auguran un futuro venturoso para el Acuerdo que busca poner fin definitivo a un conflicto muy dañino para Colombia.
Al analizar los planteamientos de los varios candidatos acerca del Acuerdo Final, se concluye que estamos ante tres rutas posibles a saber:
  • incumplimiento frontal, 
  • incumplimiento solapado, o
  • cumplimiento parcial de lo acordado.

Incumplimiento frontal

Esta es la propuesta del Centro Democrático (CD) que, en las palabras francas de Fernando Londoño consistiría en “hacer trizas” el Acuerdo. Y en efecto: el senador José Obdulio Gaviria ya ha anticipado un referendo para derogar la totalidad del Acuerdo Final.
Candidato Presidencial, Iván Duque.
Foto- Conexión Capital
Pero, para no asustar a los votantes del “centro”, el candidato Iván Duque ha matizado la propuesta al decir que modificaría solo tres aspectos del Acuerdo:  
  • Eliminaría la posibilidad de que el narcotráfico sea considerado delito conexo al delito político y por lo tanto amnistiable;
  • Eliminaría el carácter voluntario de la sustitución de cultivos ilícitos para convertirlo en forzoso;
  • Impediría la llegada al Congreso de los miembros de las FARC antes de haber sido juzgados por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. 
Pero los tres “pequeños” cambios anteriores contradicen la esencia del Acuerdo Final: la justicia transicional y la participación política para los excombatientes.
1. Impedir que el narcotráfico se considere conexo al delito político es convertir a todos los miembros de las FARC en potenciales candidatos a la extradición.
Pero además hay que recordar que el Acuerdo no propone una declaración general del narcotráfico como delito conexo, sino que en cada caso el acusado debe demostrar que su delito buscaba financiar el proyecto político-militar de la organización guerrillera y no el enriquecimiento personal de los delincuentes.
2. Eliminar la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos para pequeños productores implicaría volver a las políticas de mano dura es decir, a la persecución de campesinos, indígenas y afrocolombianos dedicados por necesidad a cultivar coca, amapola y marihuana.
La erradicación forzosa y el posible regreso a la fumigación tienen la ventaja de la eficacia simbólica: demuestran carácter y compromiso del gobierno al infligir un castigo a esas poblaciones “transgresoras”. Se tranquiliza así a la comunidad internacional y sobre todo a Estados Unidos. Pero con seguridad la ineficacia de esta estrategia será la misma que se ha demostrado en los últimos treinta años.
3. Venir a exigir ahora que los candidatos del partido FARC al Congreso se sometan primero a la Jurisdicción Especial para la Paz implicaría un cambio de fondo en esta jurisdicción y pondría en entredicho las diez curules de las FARC.
¿Cómo contener ese curso de acción del Centro Democrático?

Jóvenes colombianos obligan al gobierno a actuar contra la deforestación de la Amazonía

DW.- Un grupo de 25 niños y jóvenes colombianos denunció al gobierno por su falta de acción contra la deforestación de la Amazonía. Ahora, la Corte Suprema les ha dado la razón. Se trata de un logro histórico en la región.

La lucha ciudadana contra el cambio climático ha dejado las calles para instalarse en los tribunales. En diversos lugares del mundo, numerosos casos están incrementando esta tendencia que cuenta ahora con un logro histórico en la región. Un grupo de 25 jóvenes, de los 17 departamentos más afectados por el cambio climático en Colombia, denunció la falta de acción del gobierno en la deforestación de la Amazonía.
"Es su compromiso frenar la deforestación en la Amazonía. Nuestra reclamación es sencilla", dijo a DW César Rodríguez, director de Dejusticia, organización de incidencia encargada de acompañar el proceso. Así argumentó que a falta de datos del pasado año, según cifras del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), en 2016, la tala del bosque aumentó un 44% en relación en 2015. "En lugar de retroceder ha avanzado", criticó recordando el compromiso de deforestación cero para el 2020. "El 2020 está a la vuelta y la tendencia es contraria a lo que el gobierno se comprometió", añadió.
La demanda surge a raíz de un estudio comparativo que recoge litigios sobre la falta de acción o ambiciones tímidas de países en cuanto a compromisos contra el cambio climático se refiere. "Hay 800 casos en el mundo", apuntó.
Tomando como base los casos de Urgenda (Holanda), en el que, por primera vez en el mundo, los ciudadanos demandaron a su gobierno para reducir las emisiones en carbono, así como el de jóvenes en Estados Unidos, que demandaron al gobierno por violar su derecho constitucional a la vida, el litigio de la Amazonía combina argumentos jurídicos y científicos e involucra a las futuras generaciones. "Es una demanda sin precedentes en América Latina que requería una argumentación y una estrategia novedosas", aseguró.
El directivo colombiano se mostró satisfecho con el resultado de la demanda. "La Corte acogió un conjunto de evidencias científicas como base para establecer el vínculo empírico y jurídico entre deforestación, cambio climático y violación de los derechos de las futuras generaciones", subrayó.
El caso toma como referente la demanda de un grupo de niños contra la falta de acción climática del gobierno de Estados Unidos.
Trabajando juntos
El gobierno colombiano, que anunció que acata el fallo, tiene cuatro meses para diseñar un plan eficaz de acción contra la deforestación y un pacto intergeneracional por la vida del Amazonas colombiano. "Esta es una responsabilidad de todo el Estado, pero más que el Estado, es una responsabilidad de la sociedad colombiana", dijo el ministro de Ambiente de Colombia, Luis Gilberto Murillo, en un comunicado en el que apuntó que se trata de una oportunidad para que Estado y sociedad colombianas lleven a cabo acciones eficaces contra la deforestación y el cambio climático.
"El Ministerio de Ambiente ya está formulando ideas sobre los primeros pasos a tomar y nos ha contactado para participar en el proceso, en el que deberán estar también los jóvenes demandantes, entidades científicas y comunidades amazónicas", avanzó el directivo de la entidad. Asimismo, la organización ya está trabajando en el diseño de un texto del Pacto intergeneracional para que sea adoptado en los próximos meses. "Los jóvenes sienten que su generación puede marcar una diferencia en la protección del planeta, mediante acciones como la demanda exitosa", consideró Rodríguez.
Jóvenes al poder