lunes, junio 18, 2018

Gustavo Petro el Jefe de la Oposición en Colombia.


Benjamín Gomez.- Luego de concluir el proceso electoral que lleva a la Presidencia de la República a Iván Duque, proceso electoral vivido en Paz, sin conflicto interno, elecciones presidenciales donde el temor físico se trasladó al miedo infundido mediante los mensajes tergiversados y engañosos transmitidos fundamentalmente por las redes sociales, sumados al ataque sistemático de los grandes medios de comunicación.
 Entra Colombia en una era donde el juego político está basado en la postura pacífica de pensamientos diferentes, se espera una era donde el manejo de la política pública dependa de la orientación ideológica en lugar de la conveniencia determinada por la distribución de los contratos. El papel de la oposición sin participación en el gobierno, es decir sin cuota burocrática, permitirá definir claramente el acierto o desacierto en el manejo de lo público. 
El nuevo gobierno y la nueva oposición entrarán a demostrar la certeza de sus argumentos, comenzará, la ciudadanía en su conjunto a determinar, a palpar, a comprobar, la seriedad y profundidad tanto de los planes de gobierno como de las propuestas opositoras.
Llegarán momentos de unidad nacional donde actuarán conjuntamente unos y otros, pero también llegarán momentos donde posiciones totalmente diferentes se medirán en el respaldo de la ciudadanía.
Comienza el tiempo a correr y asuntos tan vitales como el medio ambiente, la salud, la economía, la educación, la seguridad, el progreso y la libertad, exigirán al gobierno y a la oposición lo mejor de sí. La ciudadanía tiene ahora la tarea de comenzar a examinar con lupa las ejecuciones y las alternativas.
El debido respeto por el mandato conferido a IVan Duque como Presidente de la República, y a Gustavo Petro como Jefe de la Oposición, el debido respeto a las promesas realizadas, el debido respeto a la Constitución, el debido respeto para con el futuro.
 El debido respeto comienza a ponerse en prueba.