jueves, febrero 16, 2017

Los retos de la paz: "Colombia es ahora un país desconocido, un país casi de ficción"

actualidad.rt - Después de la firma del acuerdo de paz, el traspié del plebiscito y los avances de la justicia transicional para facilitar la implementación del pacto entre el gobierno y las FARC, ¿en qué punto está Colombia? Desde el arte se aventuran algunas respuestas.














Pide cinco minutos más para terminar el ensayo. Es Fabio Rubiano, considerado el mejor dramaturgo contemporáneo de Colombia.

Su más reciente obra es Labio de liebre, una pieza que plantea la pregunta: ¿venganza o perdón? La interrogante no es fortuita. Cada vez que ese montaje va a las tablas cuestiona a un país que durante más de medio siglo ha vivido la guerra y que emprendió hace cuatro años, después de once intentos fallidos, el largo camino a la paz.

"Las primeras reparaciones son simbólicas; y por eso el teatro y el arte tienen una función muy particular en ese sentido: empiezan a cuestionar todas las representaciones erradas que ha dejado la guerra. Ya no podemos hacer las mismas obras y echarle la culpa a los mismos, aunque muchas cosas sigan igual", sostiene Rubiano entrevistado por RT.

Buenos y malos

Freddy Rendón, alias El Alemán, fue a ver la obra de Rubiano en Medellín. Ese hombre es un ex jefe paramilitar de un grupo al que se le atribuyen 18 masacres que causaron la muerte de 7.000 personas: "cuando salió de la cárcel le preguntaron si era verdad que había jugado fútbol con las cabezas de los campesinos en el Chocó y él contestó: 'no, ya va, un momento. Nosotros sí cortábamos cabezas pero jugar fútbol no. Tampoco somos unos depravados'. Una cosa increíble, es como si dijeran que decapitar estaba bien, pero lo del fútbol ya era demasiado, que ellos tenían humanidad".

De esos elementos, que funden el dolor con el absurdo, se nutre la obra del dramaturgo, quien insiste en aclarar que es ficción, que sus personajes no son alegóricos, y que la delgada línea que une a las víctimas con los victimarios se desdibuja cada tanto porque la realidad, la de verdad, no es de buenos y malos: "Uno lo que tiene que ver son los orígenes de la fractura social".