viernes, septiembre 30, 2016

Animaciones, series y testimonios para entender el (posible) fin de un conflicto

por Laura Vidal-globalvoices.org.- Colombia vive hoy un proceso histórico que podría poner fin a un largo y penoso conflicto armado que ha dominado la narrativa del país por más de cincuenta años. Los colombianos, dentro y fuera del país, votarán el próximo 2 de octubre de 2016 para aceptar o rehusar el acuerdo firmado por el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. El proceso de negociaciones, que ha tomado años de complejas y difíciles decisiones, ha sido comentado ampliamente por la opinión pública y los medios ciudadanos, una discusión que refleja las fuertes divisiones de la sociedad colombiana.

Las opiniones son un buen espejo de los contextos de cada grupo. A grandes rasgos, los puntos de vista chocan en las zonas rurales en contra y en pro de las FARC. A esto se agregan las opiniones encontradas de las urbes, donde hay aún quienes no han sido tocados por la guerra directamente, y quienes llegaron a zonas de pobreza y exclusión urbana huyendo de la violencia.

“La gente no está en contra del proceso de paz, sino en contra de los rumores acerca del proceso”

Para enriquecer el debate e informar sobre los acuerdos, se crearon numerosas campañas de información se creó la serie animada Dejemos de matarnos. Narrada por la historiadora Diana Uribe, la serie se ha dedicado a explicar los pormenores de los acuerdos de paz, confrontar los temores que rodean los acuerdos y también a ligar el proceso de paz de Colombia con el de otros países como Irlanda,Ruanda y Guatemala.


"Cada vez que los pueblos pasan por un proceso de paz la humanidad en su totalidad da un paso hacia adelante. No solo porque la paz nos engrandece como especie, sino porque cada proceso de paz es un aprendizaje que nos da las claves para el siguiente. Así como Irlanda y Sudáfrica le están enseñando al mundo cómo superar los odios y la violencia, así también llegará el día en que Colombia le cuente su historia a los demás para que otros puedan aprender de lo que nosotros hicimos".

Otros análisis del proceso de paz y su posible envergadura regional fue explorado por el programa Claves, en el que distintos analistas latinoamericanos compararon el proceso de paz de Colombia con el de El Salvador:

"En la negociación se negocia el fin de la guerra, pero no el fin del conflicto. Termina esa guerra [El Salvador], esa guerra era civil que es cuando se enfrentan dos partes de una misma sociedad; y se abren las puertas para otra guerra, la actual, una guerra social. - Dagoberto Gutiérrez, jefe guerrillero en el periodo de la guerra civil, negociador y firmante de los acuerdos de paz de El Salvador
Es mejor coexistir que matarnos, es mejor hablarnos que ignorarnos […] No deben confundir [los colombianos] lo que es el proceso de pacificación con lo que es la construcción de la paz. - Mauricio Ernesto Vargas, general en retiro y firmante de los acuerdos de paz de El Salvador
Ganamos [los salvadoreños] muchísimo con los acuerdos de paz. Como sea, con las imperfecciones que ahora tenemos e incluso con las nuevas conflictividades […] estamos mucho mejor que esa época oscura, terrible, de locura que había durante la guerra que vivimos. - Jaime Martínez, director general de la Academia de Seguridad Pública y director del Centro de Estudios Penales de El Salvador"