martes, junio 18, 2013

Firma electrónica, sello de probidad

Por Javier Alonso Lastra Fuscaldo.-
Contralor Delegado para Investigaciones, Juicios Fiscales y Jurisdicción Coactiva
La firma digital de cada funcionario investigador será su sello de probidad y la responsabilidad que asume será consigo mismo, con la entidad y la sociedad que exige en materia de transparencia que además de serlo hay que parecerlo.

"La corrupción es inherente a la condición humana". Sentenció un tristemente célebre contratista del Estado. Su aseveración contradijo de tajo la frase de Jean Jacques Rousseau "El hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe" en su obra El Contrato Social.Profundizar en el análisis psíquico de la perversidad o inocencia del ser humano al nacer no formará parte de este corto artículo, puesto que se partirá de la base que la transparencia en las actuaciones del ser humano debe ser el pilar de la conducta de los individuos en la sociedad y más aún cuando imparten justicia o desempeñan funciones administrativas en algún ente de control. A partir de este precepto se pretende resaltar la importancia que reviste el uso de las tecnologías de la información para soportar la transparencia en el desempeño de auditores e investigadores de la Contraloría General de la República.Podríamos tener la firme convicción de ser o actuar de manera transparente, pero si los procedimientos en el trabajo son vulnerables o ineficientes, corremos el riesgo de que en algún momento se cuestionen nuestras actuaciones o decisiones, hasta el punto de dejar en entredicho la transparencia. La conservación física de papel o magnéticos además de dispendioso es vulnerable a pesar de las metodologías para la retención de los mismos. Las consecuencias por la desaparición de una prueba o documento valioso de un proceso de Responsabilidad Fiscal o auditoria, son muy graves tanto para la entidad como para el funcionario.